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¡Hola!
Les quiero narrar la maravillosa experiencia que viví en este mi 2do embarazo, me llamo Gabriela y mi esposo Raul, tenemos una niña de 2 años y medio que nació por parto psicoprofiláctico, y debido esta gran experiencia , yo quería que este 2do nacimiento fuera igual o mejor.
Mi ginecólogo que era el mismo de la vez pasada no es muy “partidario” de los partos psicoprofilacticos, de hecho mi parto pasado fue bueno, debido a que llegue al hospital ya a punto de pasar a mi fase de transición, motivo por el cual el ginecólogo no tuvo mucho tiempo de proponernos algo medicado o incluso una cesárea….. yo dude desde el principio de este embarazo en ir con él, pero pues como ya era mi ginecólogo de “confianza” regresamos con el, él es de un muy buen trato pero conforme avanzaban los meses siempre él sugería de una u otra manera la posibilidad de tener un “lindo parto programado sin dolor”, cada que el comentaba esto yo le recordaba que nuestro parto lo queríamos psicoprofiláctico y ya nada mas decía….ah si ya me acorde!
En mi revisión ya de 8 meses me comento (una vez mas) que porque no nos veíamos el viernes siguiente y me “programaba”, yo obviamente le dije que no, que por favor se acordara que mi parto era natural y bla, bla….”aaaah, tienes razón”, me dijo….entonces cuando suceda me llamas, y así quedo todo con él, yo la verdad ya no estaba segura de querer que él atendiera mi parto pues sentía que en cualquier situación “extraordinaria” que sucediera , él me fuera a medicar aun sin mi consentimiento…..días después de la consulta, de hecho faltando 15 días para mi fecha probable de parto platique con Claudia (la instructora de psicoprofilaxis) y le dije que mejor me recomendara otro doctor porque sentía que no iba a tener el apoyo del mío, mucha gente se preguntara como me “atreví” a querer cambiar de doctor faltando días para que naciera mi bebe, la respuesta es sencilla, habíamos trabajado mucho Raúl y yo y sabíamos lo que queríamos para nosotros y para nuestra bebe en ese día tan especial y no íbamos a dejar que una persona que no entendía nuestras necesidades , “arruinara” nuestro momento, así que como confiamos mucho en Claudia, ella me sugirió la experiencia de vivir juntos un PARTO EN AGUA, yo para ser sincera como sabia que aquí en Querétaro no había la posibilidad, pues no lo había pensado, pero la verdad me agrado mucho la idea, Claudia me contacto con la Dra. Nayeli Gutierrez , así , el día 7 de abril a la 1pm tuvimos la cita con Nayeli, desde el principio ella nos inspiro confianza y mucha seguridad en cuanto a que sabia de lo que se trataba tanto el parto en agua como un parto psicoprofiláctico ,es decir, ella sabia como tratar a una mujer que esta sintiendo y que esta viviendo un gran momento…y todo lo que esto implica en ella, cuando me hizo tacto para checar como estaba todo resulto que yo ya tenia 2cm de dilatación, debido a que era mi 2do bebe las posibilidades de que el nacimiento estuviera próximo pues era altas así que Nayeli me dijo, ve arregla todo y en cuanto tengas contracciones regulares me llamas, ella prepararía todo en el hospital de la Sta. Cruz.
Raúl y yo nos fuimos a la casa a ultimar detalles ,mmm, realmente a hacer la maleta, pues no la había hecho aun.
Efectivamente el trabajo de parto había iniciado, comencé a tener contracciones irregulares desde que salí de la consulta, hasta aproximadamente las 7pm, estuvimos trabajando en casa con las posiciones y buscando la mejor manera de estar agusto, como a las 8pm yo sentía que las contracciones iban a aumentando sin ser completamente regulares, por este motivo le llamamos a Claudia y quedamos de vernos en el hospital a las 9pm, yo me metí a bañar (para que me sirviera como relajación), llegamos al hospital, la Dra.Nayeli me checo, tenia solamente 4 cm de dilatación así que parecería que faltaba algo de tiempo aun, motivo por el cual mejor nos fuimos a la habitación para esperar el momento en el que me pasaran a la tina en la que iba a nacer la bebe, estuvimos trabajando en el cuarto, aplicando varias posiciones, a las 10.30pm yo sentía que las contracciones aumentaban eran muy intensas y seguidas , Nayeli me volvió a checar y tenia aprox unos 6 cm , yo al oír esto me sentí un poco “decepcionada” pues yo esperaba tener mas, Claudia y Raúl me apoyaron mucho y me dieron ánimos para seguir trabajando, me sugirieron me diera un baño para sentirme mas fresca y mejor, entonces eso hice, estuve prácticamente unos 40 minutos en la regadera dejando que mi cuerpo sintiera el agua y conectándome con mi bebe que estaba muy próximo a llegar, aprox a las 11.20pm comencé a sentir unas enormes ganas de pujar y le dije que el momento había llegado (pase muy rápido de 6 a 9 cm debido a que mi cuerpo es así….de hecho en el 1er bebe había pasado lo mismo, pero pues nada nos aseguraba que esta vez seria igual…y bueno, si lo fue).
A las 11.30 aprox me metí a la tina, sentí un GRAN ALIVIO, como un gran descanso que permitió que regresaran mis fuerzas para el mejor momento…ver salir a mí bebe.
Raúl estaba atrás de mí y Claudia al lado, Nayeli estaba al frente y todos me apoyaban mucho, sentí muchas ganas de pujar, puje unas 2 o 3 veces aprox y en la ultima vez Claudia me coloco un espejo para que pudiera ver yo la cabeza de mi pequeña y al momento de verla sentí una gran fuerza interna que me hizo conservar mi pujo y aumentarlo hasta que en cuestión de instantes vi salir a mi niña, Nayeli inmediatamente la coloco en mi pecho en donde la aspiraron, estuve ahí con ella y fue un apego inmediato increíble, la bebe estaba hermosa y sana y Raúl y yo….felices!!!
La verdad, esta manera de vivir un parto es una gran experiencia, en verdad se los recomiendo muchisimo porque lo que se vive y la manera en la que puedes sentir a tu bebe ES DE LO MEJOR,
y lo que les puedo decir es:
"Nunca duden de su fuerza y confíen siempre en si mismas, crean y luchen por lo que desean para ustedes y para sus hijos que es lo mejor que tenemos….es una gran vivencia, requiere de esfuerzo y mucho trabajo, pero….lo que vale la pena nunca ha sido fácil".
Agradecemos de manera enorme a Claudia Bravo por introducirnos y guiarnos por este maravilloso mundo de la psicoprofilaxis.
Con Cariño,
Gaby Y Raúl.
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Hola somos Mayra y Raúl
Queremos compartirles el acontecimiento mas importante de nuestras vidas: “El nacimiento de Valeria”
Cuando nos enteramos que estábamos embarazados, locos de felicidad nos dimos a la tarea de buscar un Ginecólogo, el cual debía tener convenio con el seguro de gastos médicos mayores que teníamos. Durante la primer visita, estábamos un poco nerviosos, nunca la voy a olvidar, fue increíble ver en el ultrasonido ese pequeño cuerpecito moviéndose como loco y que parecía darse cuenta de que lo estábamos observando, fue muy emocionante, obviamente yo no pude contener las lagrimas.
Nuestro embarazo transcurrió sin contratiempos y nosotros impresionándonos cada vez más con el desarrollo de Valeria, cuando de repente durante la consulta de la semana 28 el doctor nos comento que le preocupaba que Valeria venia sentada, posteriormente en la visita de la semana 32 nos dijo que Valeria aun seguía sentada y peor aun... tenia 2 vueltas de cordón al cuello y debía aplicarme unas inyecciones para madurar sus pulmones ya que seguramente nacería antes de tiempo y por cesárea, de no ser por que 2 semanas antes comenzamos a ir al curso psicoprofilactico que nos habían recomendado unos primos de Raúl, la ignorancia de padres primerizos combinada con el miedo de que le pudiera pasar algo a nuestra bebé habrían hecho que me aplicara esos maduradores pulmonares que Valeria realmente NO NECESITABA.
Aunque al principio Raúl no estaba convencido del curso psicoprofilactico e iba casi a la fuerza, seguimos asistiendo, practicando ejercicios de relajación, conociendo mitos y realidades del embarazo, aprendiendo a reconocer los síntomas del trabajo de parto, jugando a ser papas bañando bebes, cambiando pañales y reafirmando la idea de que queríamos un parto psicoprofilactico,
A mi ya se me había metido en la cabeza la idea de tener un parto en agua, así que le platique a Claudia lo sucedido y ella me recomendó que tomara una segunda opinión y fue así como a las 34 semanas hicimos una cita y conocimos a la Dra. Nayeli, quien desde el primer momento nos infundió mucha confianza y nos confirmó que Valeria estaba sentada y tenía el cordón enredado en el cuello, sin embargo faltaban varias semanas durante las cuales se podía acomodar y desenredar.
Llegó el día de la cita en la semana 38, comentamos con Nayeli el plan de parto, Vale ya se había acomodado pero seguía enredada sin embargo esto no significaba mayor riesgo, la placenta presentaba calcificación normal y tenia suficiente líquido, así que fuimos citados para el 27 de marzo (mi fecha probable de parto, semana 40).
Llegó la fecha sin ningún síntoma de que Valeria quisiera nacer, asistimos a la cita el jueves 27 a las 6:00 p.m y durante la revisión le comente a Nayeli que estaba preocupada por que algo se fuera a complicar si seguía pasando el tiempo “no quería una cesárea”, yo sabía exactamente que día había quedado embarazada y las cuentas de las fechas me cuadraban perfecto, así que Nayeli me propuso ayudarme a desencadenar el trabajo de parto con un desprendimiento de membranas mediante un tacto, lo cual no pone en peligro al bebe y no requiere de ninguna medicación, así que acordamos vernos al siguiente día (28 de marzo ) a las 9:00 a.m.
En la madrugada del viernes 28 sentí un ligero cólico y aproximadamente a las 5 o 6 de la mañana volví a sentir un par de cólicos mas, sin embargo no hice caso, Raúl pidió permiso de llegar tarde al trabajo para poder acompañarme a la cita y durante el trayecto de la casa al consultorio volví a sentir 2 cólicos mas, llegamos al consultorio y cuando Nayeli iba a comenzar el tacto para el desprendimiento de membranas me dijo “Ya tienes 2 cm. de dilatación, ya comenzaste trabajo de parto, háblame a la 1:00 p.m. para ver como te sientes”, me regrese a casa, Raúl se fue al trabajo y la verdad es que yo me sentía muy bien, así que termine algunas labores de la casa, practique varias posiciones para relajarme, aliste las maletas de los 3 y monitoree mis contracciones, a la 1:00 le hable a Nayeli le explique que tenía contracciones irregulares y leves pero que iban en aumento, me cito a las 4:00 para revisarme, Raúl se regreso del trabajo, subimos las maletas al auto y cuando llegamos al consultorio ya tenia 5 cm. de dilatación, Nayeli nos recomendó que fuéramos a caminar un rato a la plaza y a comer algo ligero y para después vernos a las 6:00 en el hospital de la Sta. Cruz, saliendo de ahí le hable a Claudia para que nos alcanzara en el hospital y le avisara a Lulu ya que ella iba a grabar el parto.
Cuando ingresamos al hospital las contracciones ya eran regulares y mas fuertes, así que me metí a la regadera para relajarme , llegaron Claudia , Lulu y Nayeli, estuvimos practicando en la sala LER varias posiciones “con la pelota, en la tina, en el banco, con la sábana, sentada, acostada, etc...cualquiera que me hiciera sentir cómoda, y Raúl siempre junto conmigo ....compartiendo cada contracción y dándome fuerzas para seguir.”, aprox. a las 9:00 llegó Luis Monter (Pediatra) “ya tenía 8 c.m. de dilatación” mi trabajo de parto iba avanzando rápido, entre las 9:00 y las 10:50 p.m. las contracciones se hicieron muy intensas y trabajamos mucho, el apoyo de Claudia y Lulu en esos momentos fue fundamental, Nayeli monitoreo todo el tiempo mi estado de salud y el de Valeria, aprox. a las 11:00 comencé a sentir deseos de pujar y aunque podía sentir la cabecita de Valeria en cada pujo, aún no dilataba lo suficiente y ya me sentía muy cansada y débil, así que me pasaron a la cama y ahí Claudia me colocó un espejo en el que pude ver la cabeza de Valeria, en ese momento se prendió un foco rojo en mi cabeza “ Yo seguía en la cama!!!!”, y les dije “¿QUE NO IBA A SER EN EL AGUA? ”, y Nayeli me contesto “si el siguiente pujo es mejor que los anteriores y ayudas a Valeria lo suficiente te metemos a la tina” y así fue, puje muy fuerte y al termino de la contracción todo el mundo se movilizó, me metí a la tina con Raúl, me apoye de la cuerda para hacer mas fuerza, Claudia me coloco nuevamente el espejo para verla, vino una contracción y un deseo enorme de pujar y todos me decían “ya esta aquí” “la puedes ver” “ un poquito mas” “ya casi”...y en la segunda contracción no se de donde saque fuerzas para mantener el pujo, y en cuestión de segundos la vimos salir, como un pescadito que se te escapa de las manos, inmediatamente la pusieron sobre mi pecho, para que Luis le practicara los procedimientos de rutina y esos instantes fueron maravillosos, “Ahí estaba nuestra pequeña, sana, hermosa, con unos ojos enormes que no dejaban de observarnos y su abundante cabello oscuro”
La experiencia que vivimos fue extraordinaria, conocí una fuerza en mi que no sabia que existía y aunque son momentos muy intensos, el dolor que experimentas es muy diferente a cualquier dolor que hayas sentido, no se puede explicar, y todo recuerdo de este dolor desaparece en el instante en que ves a tu Bebé, todas las fuerzas que se van agotando conforme avanza el trabajo de parto, regresan con una descarga de energía indescriptible cuando lo tienes en tus brazos, al final cuando llegamos al cuarto, parecía que el que había parido era Raúl y no yo, a diferencia de él, yo no me sentía cansada ni débil, solo sonreía y no podía dejar de ver a mi Bebe. “si me preguntaran ¿Volverías a vivir una experiencia similar con tu segundo Bebé?, no dudaría en responder que SI”
Le damos gracias a Dios por permitirnos vivir la increíble y maravillosa experiencia de ser Padres.
Claudia, Lulu y Nayeli
“Gracias por ser parte de el momento mas extraordinario e importante de nuestras vidas”
Atte.
Mayra, Raúl y Valeria
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